China responde a Japón por el Mar de China Meridional

China publicó una dura declaración contra Japón, después de que Tokio reafirmara la validez del fallo internacional de 2016 sobre el Mar de China Meridional.

¿De dónde viene el problema?

En 2012, Filipinas intentó detener a pescadores chinos por presunta pesca ilegal en el arrecife de Scarborough, llamado Bajo de Masinloc por Filipinas y Huangyan Dao por China.

No es una gran isla, sino un conjunto de rocas y arrecifes situado a unos 220 kilómetros de la isla filipina de Luzón y a aproximadamente 870 kilómetros de la provincia china de Hainan. Pese a esa diferencia de distancia, ambos países sostienen que les pertenece.

China envió embarcaciones estatales para impedir la detención de los pescadores y comenzó un enfrentamiento marítimo que se prolongó durante varias semanas, aunque sin disparos. Filipinas retiró finalmente sus barcos, mientras China mantuvo presencia en la zona y pasó a controlar de facto el acceso al arrecife.

Aquí hay dos discusiones distintas:

1. ¿A quién pertenece el arrecife?
2. ¿Qué derechos entrega sobre el mar que lo rodea?

Como Filipinas no pudo retirar las embarcaciones chinas ni recuperar el acceso mediante negociaciones, llevó el conflicto ante un tribunal arbitral internacional en 2013.

En 2016, el tribunal no decidió a quién pertenecía el arrecife. Lo que resolvió fue qué derechos podía generar sobre el mar que lo rodea: determinó que no puede producir una zona económica exclusiva de 200 millas náuticas, sino solamente un mar territorial de hasta 12 millas.

También concluyó que China no podía invocar “derechos históricos” para reclamar recursos dentro de zonas marítimas reconocidas a Filipinas.

China nunca aceptó el fallo. Sostiene que el tribunal no tenía autoridad para intervenir y considera la decisión ilegal y nula.

¿Por qué reapareció ahora la discusión?

Este 12 de julio se cumplieron diez años del fallo. Japón declaró que la decisión sigue siendo válida, obliga a China y demuestra que sus reclamaciones marítimas expansivas carecen de fundamento jurídico.

Beijing respondió que Japón no es parte de la disputa, que utiliza un doble estándar jurídico y que está aprovechando el conflicto para ampliar su cooperación militar con Filipinas.

La discusión ya no es solamente sobre una roca. También es sobre quién interpreta las reglas y qué papel está asumiendo Japón en la seguridad marítima de Asia-Pacífico.

🔗 Fuentes: Ministerio de Relaciones Exteriores de China

https://www.fmprc.gov.cn/eng/xw/fyrbt/202607/t20260712_11980351.html

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