El 1 de julio de 2026 entra en vigor en China una nueva normativa sobre inversión en el extranjero (Orden del Consejo de Estado N.º 837). Detrás de un título aparentemente económico, el texto está construido sobre una lógica de seguridad nacional: fusiona inversión y control tecnológico, crea un régimen de revisión de seguridad para las inversiones salientes de las propias empresas chinas e incorpora un componente de contramedidas.
En este documento desgloso los artículos más relevantes de la regulación —qué dicen realmente y por qué importan para América Latina, especialmente para proyectos de cables submarinos, centros de datos, minería estratégica, telecomunicaciones e infraestructura digital.
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